martes, 10 de abril de 2012

75 KILOMETROS DE CARAVACA A MURCIA A PIE PARA ENTREVISTARSE CON VALCÁRCEL

Enrique Soler./ Tanto dolor se agrupa en el costado de Antonia, que por doler ya le duele hasta el aliento, pero el recuerdo de su hija Mari Cruz hace que las fuerzas no le flaqueen nunca. Su lucha comenzó en la trágica tarde del 6 de octubre del 2005, cuando el marroquí Said O sesgaba la vida de la joven Mari Cruz Sánchez, con tan sólo 24 años de edad. Desde aquel momento, Antonia inició una lucha sin tregua para que se modificará el código penal y el asesino de su hija cumpliera integra  su condena.
Su última reivindicación esta siendo caminar los 75 kilómetros que separan Caravaca de Murcia, recorriendo la autovía del Noroeste. Acompañamos a la madre de Mari Cruz durante un tramo de su camino, hasta la capital de la Región. Hemos visto a Antonia con más de 60 años de edad en huelga de hambre, recogiendo firmas para que se modifique la ley, acampada en la redonda que da acceso a la ciudad Santa del Noroeste Murciano, donde aún permanece una gran pancarta con la foto de su hija y un lema que reza, "por el cumplimiento integro de las condenas".

Su nuevo objetivo es entrevistarse con el Presidente del Ejecutivo Regional, Ramón Luis Valcárcel para que conozca su caso en primera persona, "llevo varios meses esperando a que me reciba, no tengo prisa cuando llegue a San Esteban esperare hasta que puede atenderme", manifestaba Antonia ayer, quien puntualizaba "quiero que me ayude a ver al Ministro de Justicia". Antonia Martínez confía en Alberto Ruíz Gallardón para que modifique el Código Penal, "quiero que él me asegure que el asesino de mi hija cumplirá su pena integra, de la cárcel se sale, pero yo no he visto nunca a nadie salir del cementerio", exclamaba durante un alto en el camino, debajo del puente del cristo del Carrascalejo,  para volver a coger fuerzas y continuar su camino, donde también le gustaría entrevistarse con algunos regidores municipales, para que conozcan su caso y se solidaricen con su situación, "todo el que sea padre me va a entender, una madre ni perdona, ni olvida". Tiene previsto llegar a Murcia la próxima semana, cada tarde volverá en el coche de línea para dormir en Caravaca y continuará al día siguiente desde donde terminó la jornada anterior.
Durante su peregrinar por el arcén de la autovía, los vehículos paran para preocuparse que suceda, algunos les dan ánimos, otros les ofrecen su ayuda. En su equipaje una pequeña mochila donde lleva su bocadillo y agua, un bastón, con un chaleco se ha confeccionado un improvisado traje reflectante y una camiseta con la foto de su hija impresa, que le da fuerzas.
Durante el encuentro, quiere compartir su bocadillo con nosotros, es una madre solidaria que tiene muy presente el sufrimiento de otros padres, como es el caso de Ruth Ortiz, la madre de los dos hermanos onubenses Ruth y José Bretón, los padres de la joven Mari Luz Cortés o los de Marta del Castillo con quien mantiene una estrecha relación, "cuando nos reciba el ministro deberíamos de ir todos juntos", afirmaba Antonia. El Marroquí Said O. fue condenado a 50 años de prisión por homicidio con premeditación, sino se modifica el código penal  con el cumplimiento de 12 años de condena, en el 2017, estará en libertad. Antonia Martínez es el caso de una madre coraje que luchará  mientras viva, para que jamás se apague la llama de la inocencia perdida.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

por favor,señores del ayuntamiento,eliminen de inmediato la pancarta que hay en la redonda de la cruz y dejen a esta mujer que descanse con su dolor.los caravaqueños la apoyamos y sabemos como se siente,pero la imagen deplorable que la pancarta da a la gente de fuera de caravaca es inaguantable.QUÍTENLA YA!

Anónimo dijo...

Anonimo si fuese tu hija no escribirias esas letras,tu comentario si que es deplorable ve tu al ayuntamiento y di que la quiten haver que te dicen,que poca verguenza.

Anónimo dijo...

Aquí vino un moro, a beneficiarse de las ventajas de la democracia y de la solidaridad de los españoles y en pago cumplió con su deseo al no poder soportar que una mujer tenga derechos, matando a una chica en la flor de su vida.
Si la imagen que da la pancarta es deplorable, mas deplorable fue el hecho cometido, por el que está colocada y si con el paso del tiempo se estropea, se pone otra nueva. Creo que la mayor parte de los caravaqueños estará de acuerdo, pero parece que hay gente que se ofende y quisieran que nadie se entere cuando ocurren casos así y acallarlos y esconderlos cuanto antes. Si fuesen padres y se vieran en la situación de Antonia, yo creo que entonces cambiaría su forma de ver las cosas.-
Animo Antonia, sigue adelante que estamos contigo y suerte.

Enrique Soler dijo...

Este es un comentario personal, al margen de lo que narra la noticia.
Siempre he pensado que "Quien olvida su historia está condenado a repetirla" (Jorge Santayana), aunque en muchas ocasiones vivamos alejados de la realidad, la historia de Antonia nos recuerda que Caravaca vivió uno de los peores episodios de violencia de su historia reciente, hace tan sólo siete años. Si nadie lo remedia antes, en el 2017 quien apago la vida de la joven Mari Cruz estará en la calle.
P.D. Antonia realizó el trayecto desde Caravaca a Cehegín “sola”, ningún Caravaqueño la acompañó en su dolor, las falsedades para cuando subimos al castillo a darnos golpes de pecho de lo buenos y solidarios que somos. Quizás intentaremos reaccionar cuando sepamos que han hecho muchos de nuestros vecinos de Cehegín y Bullas, pero como siempre ya será demasiado tarde.
Tampoco me gusta el anonimato, las verdades a la cara.

Anónimo dijo...

En mi opinión, una persona deja de ser "precisamente" persona cuando carece de empatía. La empatía es ponerse en el lugar del otro, saber qué siente. Creo que la persona que escribió el primer comentario carece totalmente de empatía, sensibilidad y verguenza al poner tal comentario. Se plantea quitar la pancarta porque da mala imagen de la ciudad y yo me pregunto si para esta persona no es más importante la gente que vive en Caravaca y lo que les suceda o la imagen que demos. No sé si quien lea esto ha perdido a un ser querido pero no sólo hablamos de la pena, añoranza o dolor que esto supone sino de la rabia e impotencia que sufre esta madre porque le han arrebatado a su hija. La pancarta se romperá, se quitará o lo que quieran pero esta madre llevará su pena cada día que se levante. Debo recordar que no solo lucha para que el impresentable (por no decir otra cosa peor)cumpla toda la condena sino que lucha por todos los españoles porque nunca se sabe quién será el o la próxima. Todos tenemos familia, amigos, conocidos a los que adoramos y quién nos asegura que la próxima desgracia no sea en nuestra casa.Al magnífico ser humano que hizo ese comentario debería pensar un poco más en el gran esfuerzo que hace esa madre y cómo poder ayudarla que en la maldita imagen que de nuestra ciudad, esta ciudad con su gastronomía, sus parajes, sus fiestas y lo más importante su gente no necesita buena promoción porque ya la tenemos y de sobra. Y un llamamiento a los políticos: ya está bien de tonterías, ayuden a gente como Antonia que es lo que Espña necesita, menos habladurías y falsas promesas y más dedicación a trabajar y a luchar por los ciudadanos que estamos desprotegidos. Gracias.
PD: Antonia, nunca dejes que las fuerzas te flaqueen. En el camino encontrarás personas y animales (como ya hemos visto) pero sigue luchando hasta el final así nunca podrás decir que no hiciste lo suficiente. Te mando todo mi ánimo y cariño y sé que tu hija (desde donde esté) está muy orgullosa de tener una madre como tu. Un abrazo muy fuerte. Rosa

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